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CONGRESOS:

AMOR VERSUS MIEDO

Hola, buenos días a todos, os saludo y agradezco a la E.P.V., el reconocimiento que me hace con la invitación a participar en esta mesa redonda, y a Vicente en especial, por la amistad que nos une. He titulado esta reflexión amor versus miedo, y he dejado una pregunta abierta, ¿A qué llamamos amor? Pregunta que no pretendo contestar, sino, más bien, abrir una reflexión y que cada uno pueda continuar trabajando, yo incluida, si así lo desean, esta claro.

Las preguntas son como las semillas, hay que plantarlas (hacerlas)y después quitar el protagonismo del yo (prisa, creencias, etc.) y dedicarse a cuidarlas (cada cual a su tarea) para que puedan crecer. Crecer en el sentido de acercarnos a un mayor saber sobre nosotros, sobre la vida, sobre los dolores del alma (nuestra profesión), para acercarnos a la muerte, lo más sabios posible, y que nuestra vida haya tenido el sentido de la aceptación del sinsentido; cuando pienso en sabios no pienso en una sabiduría de la omnipotencia, sino en la docta ignorancia. Esta tarea que nos acercaría, poco a poco al amor, a la compasión, en el sentido usado por los budistas, a la aceptación de eso poco que somos, esta tarea pienso yo, y atestiguan otros autores que he revisado para este trabajo, como Bauman y Maalouf, sociólogo uno y escritor el otro, ambos premio príncipe de Asturias, Marina José Antonio, filosofo y escritor o Royo May, psicólogo existencialista, por citar algunos, nos llevaría el conocimiento del amor.

Entonces ¿a qué llamamos amor?

¿A ese algo, que nos hace un poco más libres cada día, asumiendo nuestros miedos, y valientes como para quitarnos las máscaras, esas máscaras que construimos en la infancia para defendernos de aquellas heridas del amor? Azucena Martí, nos presentaba el viernes al niño y sus demandas absolutas, heridas narcisistas, un yo prepotente y referencial; me surge una pregunta: este niño del que hablo ahora, ¿ama? O desea que lo amen para no sentir todas las heridas que por estar vivo tiene.

¿Cree el niño que le deben dar todo? TODO, me voy a apoyar un poquito solo, en la teoría psicoanalítica para explicar la construcción del yo, y cómo esta se instala a través del tú, en el encuentro del niño con el espejo y su imagen reflejada en él, “ese eres tú” que dice la madre, ahí se inicia la confusión yo-tú, pero sin embargo en ese encuentro sella la vulnerabilidad existencial, y es a la vez, el inicio del a neurosis de cada cual. Desde este yo especular, que me viene del tú, y del Otro, creo sentirme completo, sellado, valioso, y puedo empezar a construir un narcisismo, la mitad sano y necesario, y la otra mitad, creyéndose en el derecho de quejarse, “no me dan, son malos conmigo, quiero esto o aquello,…” en suma yo-yo-yo.

Hasta ahora, estábamos pensando en el individuo, pero podemos ver como ese “yo-yo”, es parte de ese otro gran yo que es el Mundo, y como este padece la misma patología, que ese niño hambriento, ¿o es acaso que ese niño hambriento es un reflejo de ese mundo que habita? Esta reflexión nos llevaría a un debate tipo ¿Qué fue antes el huevo o la gallina?.
Yo creo que podemos pensar el mundo y el individuo formando parte de una banda de Moebius, ahora fuera, ahora dentro, pero no pudiendo existir el uno sin el otro. En este sentido nos podemos sentir cercanos a las teorías constructivistas.

Es un resumen personal de la teoría del estadio del
espejo – Jaques Lacan – Se puede leer en el seminario 2 y
en los Escritos
.

Llegados aquí, nos preguntamos ¿Qué nos mueve? Y aparece el deseo, pero ¿Qué pasa con el deseo? ¿A qué llamamos deseo? Y sobre todo ¿Porqué corremos a satisfacerlo?

Hijos de una cultura, gracias a Dios en crisis, que no ha sabido enseñarnos el valor de la paciencia, la confianza, de dar tiempo, como a la semilla, darnos tiempo para saber de que habla nuestro deseo, y si ahora volvemos al niño de antes, su deseo habla de su miedo a la separación, al frío, a la (experiencia) fragmentación interna, y a la necesidad de otro cuerpo que tape esto, su madre, aquí vemos la tremenda vulnerabilidad existencial.

Así que amor, aquí, en este momento del niño, es eso, un anhelo de una madre que selle, (calme la angustia), con una madre que también un día, fue victima de esas heridas, y de lo que hizo con ellas, y que se va a mover en la relación desde ahí, desde la posición que ella misma tomó; todos tenemos una responsabilidad en las decisiones que tomamos en relación a nuestras heridas,

¿Cómo esas heridas individuales se enredan con lo social? Nuestra cultura de la prisa, de la omnipotencia, de querer tener todas las respuestas, de sentirnos engañados, frustrados, de la confusión que nos lleva a creer que lo que queremos es lo que deseamos, nos ayuda bastante a mantener esas creencias como verdades, y así nos ponemos en una carrera para autoafianzarnos, fortalecer el yo, podemos pensar que casi todos nos sentimos víctimas..., con derecho a ...

Y el mundo nos vende los remedios, cursos y cursos de autorrealización, de yoga, de tai-chi, mensajes subliminales en la publicidad, ud. puede tenerlo todo, “si ud. quiere puede”; y uno va viendo, como el mundo y el niño se van perdiendo cada día un poco más.

Un yo, que no es el ser, sino que se construyó con el tú, un yo insaciable, porque lo que come no lo necesita, y también porque en algún lugar de sí, sabe que el deseo conseguido, trae un duelo, un encuentro en cierto modo con la muerte, o con la aceptación de la muerte, al fin y al cabo; como las estaciones, la intensa primavera, da lugar al cenit del verano, que después necesita la caída, deseo conseguido, otoño e invierno que hay que atravesar…. Huimos de los primeros duelos, por no tener recursos y vivimos en una cultura que no quiere saber del duelo; ¿ qué lugar tienen los duelos en nuestra sociedad? ¿Qué lugar le doy al duelo en mi vida? ¿Qué confusiones me hago con el duelo? Siguiendo a Fernando Colina, psiquiatra y director de H.P. de Valladolid, además de amante del saber clásico, en su libro “deseo sobre deseo”, el deseo conseguido conecta con la muerte, con la conciencia de la muerte y hace falta un tiempo de muerte para que un nuevo deseo renazca. La melancolía nos habla de ese anhelo y de “ese saber que algo de ese anhelo es el aliento vital”. De nuevo la paradoja muerte-vida.

Tomamos de Bauman( 2003) p 21, la siguiente reflexión: “... En todo amor hay por lo menos dos seres y cada uno de ellos es la gran incógnita de la ecuación del otro, eso es lo que hace que el amor parezca un capricho del destino, ese inquietante y misterioso futuro, imposible de prever, de prevenir o conjurar, de apresurar o detener

Apoyándonos en Baumman, podemos entonces decir que: “Amor significa abrirle la puerta a ese destino, a la más sublime de las condiciones humanas, en la que el miedo se funde con el gozo en una elección indisoluble, cuyos elementos ya no pueden separarse, abrirse a este destino significa, en última instancia, dar libertad al ser: esa libertad que está encarnada en el otro, el compañero en el amor. Como lo expresa Erich Fromm “en el amor individual no se encuentra satisfacción, sin verdadera humildad, coraje, fe y disciplina ....En una cultura en que estas cualidades son raras, la conquista de la capacidad de amar será necesariamente un raro logro”

Pensemos en nuestra cultura, cultura del todo ya, cultura construida en la satisfacción del yo, de un yo que se cree con derecho a todo, que ha sacado de su vida la frustración, y la paciencia, la idea de la buena ética del hacer, valores tachados, por un poder que nos manipula manteniéndonos en este enredo, un poder que maquiavélicamente se ha dado cuenta de que tener al niño contento le enriquece, sometiéndole a la ignorancia, un niño contento se complace en sí mismo, se regodea en su narcisismo y como no le falta de nada, no se mueve.

La falta, ese duelo, es el terreno para que nazca el nuevo deseo, pero ¿como aprender a soportar la falta? ¿La tuya y la del otro?, sin hacer nada, soportando ese vacío que se instala y que nos recuerda que estamos solos, solos como seres separados, individuales, no solo de abandonados, soledad = separado de.... y que caminamos hacia la muerte.

Eros, la vida, es el deseo, (el actual), pero Eros, está cargado de posesión, furia, poder, y desencanto, y ya no es Eros. Es el yo queriendo agarrar lo inasible

Perdimos el camino y nuestros poderosos gobernantes quieren que sigamos perdidos, sino se les desmontaría su chiringuito; Toda la psicología del yo, está preñada del discurso americano, “se tu mismo”, …… en el que se tú mimo, es autoafirmación del yo,....... pero el yo está enfermo, y además viene del tú, como decíamos al principio.

Así entramos en la rueda, nos movemos como las ratitas y algunos sufren, enferman, el sufrimiento es una señal de alarma, una llamada; pero también el Poder, como decía ayer Fco.Santolaya, toma esta tarea por nosotros y le pone nombre a nuestro sufrimiento, “.. DSM- IV es un escandaloso compendio de todos nuestros síntomas encasdillados como enfermedades.....”, o los completa, los quita, con medicaciones, y nosotros contribuimos a ello porque queremos que nos los quiten, no queremos saber, queremos realizarnos, realizarnos con esos modelos que nos han vendido que realizan: tener, poseer, ser. Y no queremos sabe nada de ese “no ser” que nos habita, que para escucharlo no podemos emplear nuestro raciocinio, porque es un ser analógico que vive y se expresa de otra manera. Ayer Ruben Bild, nos contó como viven los niños que saben que van a morir. Viven el presente, “el Kairos de los griegos”

Confundimos “El deseo”, con los deseos, y queremos con los deseos satisfechos no saber nada del deseo, confundimos Eros, deseo de vida, de creer, de ….con deseo sexual, placer inmediato, amor.

Lleva tiempo, un tiempo insoportablemente largo, según los parámetros de una cultura que aborrece la frustración, y alimenta en lo insano la procastinación, promueve la satisfacción inmediata, ¿cómo desde ahí sembrar, cultivar y alimentar el deseo?. El deseo necesita tiempo para germinar, crecer y madurar.

El tiempo necesario para recoger los beneficios de la inversión realizada en el cultivo del deseo parece cada vez más largo, irritante, esto tiene mucho que ver con lo que los gerentes de los comercios y publicistas intentan evitar, que pensemos, que sintamos, que diferenciemos necesidad, deseo, ganas. Esos publicistas, que al servicio del poder/consumo, saben bien como capturar el “alma errante” e insatisfecha del pequeño ser que nos habita; saben bien que las ganas aparecen rápidamente, pero pueden desaparecer también igual de rápido. Quieren que nos dejemos llevar por el impulso de rellenar. ¿Dejarse llevar por el deseo??? ¿De qué deseo hablamos, de Eros o de Tanatos presentado como el Eros más apetecible?

“ Los humanos de todas la épocas y culturas se enfrentan con la respuesta a la misma pregunta, la que plantea como superar la separación, como lograr la unión, como trascender la propia vida individual, y encontrarse siendo uno con otros”. Esta cita de Erick Fromm , resume bien lo que venimos diciendo. Una frase de Lacan, que circula fácil, aunque algo distorsionada, presenta un cierto enigma sobre el amor, “ Amar es dar lo que no se tiene a alguien que no es”, lamento no tener el tiempo de buscarla en los textos, pero ahora me parecía que podía ayudarnos a pensar en todo esto.

Seguimos recogiendo citas de pensadores anteriores a nosotros que han dedicado su tiempo a esta reflexión sobre el amor y de cuyas palabras nos nutrimos, “ Todo amor está teñido del impulso antropofágico” Bauman (p34), “.... Todos los amantes quieren dominar, extirpar, y limpiar la irritante alteridad que los separa del amado” . En suma parece que amar en realidad es aprender a soportar lo insoportable del otro, frase que implica aceptar al otro con lo que es (un ser en falta)y aceptarnos a nosotros con lo que somos, seres en falta.

La separación del amado es el miedo más intenso del amado. ¿Cómo soportar que el otro no está ahí para completarnos, para suturar todas nuestras faltas, que el otro es un otro también con fisuras y anhelos quizás muy diferentes a los nuestros? ¿Conseguimos vernos alguna vez, o sólo vemos constantemente nuestro reflejo?

¿Cómo amar la diferencia, si es la diferencia la que nos recuerda nuestra soledad y nuestro destino mortal? Y ya que hemos hablado de Eros, quiero terminar con Sócrates cuando se pregunta, en el “Banquete de Platón” (texto, cuyo dialogo esta enteramente dedicado a Eros), se encuentran en la casa de Agaton, a la que han sido invitados, Sócrates, Aristóteles, Alcibiades, …y Sócrates lanza su pregunta: ¿Qué es el amor? , “el amor no es mortal, ni inmortal, sino que ocupa el medio entre los dos. Es un gran espíritu (Deimon) y como todos los espíritus es un ser intermedio entre los dioses y los mortales. El el mediador que selva el abismo que divide a los hombres y dioses. Platón 1988 p 217

San Agustín, concibió el amor como Eros y como tal lo describió como la potencia que impulsa a los hombres hacía Dios.

Nietzsche, al amor al destino lo llamo, “amor fati”, entendiéndolo como destino finito no como las desgracias ó glorias que nos pueden ocurrir. Amor fati y eterno retorno, la idea del eterno retorno ha sido tratada como un concepto importante en Nietzsche por muchos, aunque no en todos los intérpretes.

Según Nietzsche, se requeriría un sincero Amor fati («Amor al destino»), no simplemente para sobrellevar, sino para desear la ocurrencia del eterno retorno de todos los eventos exactamente como ocurrieron, todo el dolor y la alegría, lo embarazoso y la gloria, esta repetición, más de emociones y sentimientos que de hechos, es lo que configuraría el tipo y la raza universal y global del por venir, no como una raza de las ya existentes, sino como una posibilidad abierta del hombre inacabado como especie genética y lingüística que debe ser perfilada por el eterno retorno de la superación de sus previos pensamientos y hechos. Según algunos intérpretes, el eterno retorno es más que el mero concepto intelectual o reto, refleja una Koan.

Volvemos a Eros, a través esta vez de Freud, para este autor Eros obra desde el comienzo de la vida, y se manifiesta como un instinto de vida. Freud, frente ó en polaridad, como diríamos en gestalt, a la pulsión de muerte Tanatos ó Tanatos, Eros es la capacidad de participar en un constante diálogo con nuestro ambiente, el mundo de la naturaleza y el de las personas.

No es posible amar a otro, si no amamos lo oscuro de nosotros, sino no nos conocemos amamos una proyección en el otro, cargados de anhelos deseos, heridas, venganzas, temores, etc.…y encarcelamos al otro, además nos frustramos, nos sentimos heridos, decepcionados, con derecho a odiarle porque nos ha decepcionado, a exigirle que nos de los que nos corresponde, ¿Pero que nos corresponde? ¿Qué sentimos que nos falta? ¿Por qué ante esa falta reconocemos que nos lo ha quitado alguien??

Tanto de la revisión de Yonteff, como de la Colina, rescatamos estas preguntas que dejamos ¿Cuántas de nuestras heridas infantiles han sido proyectadas en el famoso amor? ¿Y cuantas de nuestras resistencias a que nos amen hemos puesto como defensa a la posibilidad de recibir algo de ese anhelado amor? Los autores y los textos están reflejados en la bibliografía.

Afectos, anhelos transferidos que son proyecciones, pero en realidad tanto que decimos amar, que nosotros amamos, que son los otros los que no se dejan o no nos aman, nos atrevemos a decir, que es todo mentira, neurótica, pero mentira, ni vemos, ni soportamos ver al otro, porque tampoco nos vemos a nosotros mismos, ni nos soportamos ver.

Vemos el vestido que nos hemos puesto, el yo , el narciso yo, la protección frente a la desnudez, (el imaginario), y en el otro vemos el vestido que le hemos puesto, soledades compartidas, eso es lo que compartimos, nos sentimos solos, aislados, nosotros somos los primeros que nos aislamos de nosotros mismos, y luego le culpamos al otro de que no llega a cubrirnos, a calmarnos, a curarnos, y como hijos de nuestro tiempo, no miramos a dentro, sólo miramos a fuera, y no es para dar, si no para tomar y quejarnos de que nos falta algo; “llene su vida de……….y ………”, desde lavadoras hace 50 años, a móviles de última generación” ¿Pero y el alma? ¿Qué necesita el alma para evolucionar? ¿Lo escuchamos?

No, y por eso se enferma, nos pone delante los síntomas, para que nos paremos, pensemos, etc..., pero la medicina los erradica, como ya hemos señalado antes, sin que casi nadie sepa que ha querido decir el alma, a través de nuestro cuerpo, sobre nuestras necesidades.

STOP- PARESE AQUÍ Y PIENSE un momento en el amor que se profesa, ¿Es egótico? ¿Es narcisista? ¿Es sincero? ¿Es compasivo? ¿lo tiene a ud. en cuenta? ¿Al ud. que vive debajo de su yo? Al ser que habita.... al niño que fue?

Hago una invitación aquí a la FLEXIBILIDAD. Como el junco, los cuentos orientales nos enseñan que el junco resiste mejor la tempestad y los malos tiempos que el gran roble. Ampliar esta idea nos llevaría a revisar también lo que nos propone Claudio Naranjo 2010, en La mente patriarcal.

(4) en la tradición zen, un problema que el maestro plantea al novicio para comprobar sus progresos. Muchas veces el koan parece un problema absurdo, ilógico o banal. Para resolverlo el novicio debe desligarse del pensamiento racional y aumentar su nivel de conciencia para adivinar lo que en realidad le está preguntando el maestro, que trasciende al sentido literal de las palabra.

El super yo, los introyectos, los recuerdos, las heridas, deben deshollinarse como dice Yalonm, y después mirar en las cenizas, eso que somos, polvo, como dice la Biblia “polvo eres y polvo te has de convertir”, si deshollinamos bien, nos vemos que los miedos más profundos están relacionados con la muerte, miedo al ocaso, a la perdida de la belleza, el deterioro, o la oscuridad, a la soledad y a la muerte.

Aceptar eso es, renunciar a poseer al otro y a poseernos, es estar agradecido por lo que ahora soy, sea lo que sea, un elefante no desea ser mariposa, y sólo desde ahí mirar al otro, a ver quien es, a ver cuáles son sus diferencias, sus puntos flacos, sus oscuridades y a diferencia de los cuentos de hadas que terminan con el “... y fueron felices”, pero nunca dicen como se hace, aquí se trata de caminar junto a él, (ella) (ello) sosteniendo eso cada día, y a la vez pudiéndose entregar, confiar, dejándose guia

Esta carrera no es de 4 años, ni de 5, ni de….. es la carrera de la evolución a lo largo de la vida, es en suma hacer todo eso para llegar a la muerte, a dejarse caer del todo, aceptando lo que parecía absurdo e inaceptable.

Cada cual con sus procesos, con sus inviernos, y sus infiernos, o sus venenos y sus infiernos, aquí no hay 2 iguales, no hay alma gemela, hay compañeros de viaje, desde un guía, o un maestro, un gurú, un maestro, un terapeuta, un amigo, un amante, un marido, un hijo, un padre, compañeros de viaje.

Propongo la revisión de algunos valores, pero no desde la idealización, y para ello nos puede servir preguntarnos, por ejemplo “bondad…..¿¿al servicio de qué???, ¿ Del ideal como debemos ser para..?y así con todos los valores que tengamos interiorizados

Es en la oscuridad donde está la luz, y no es la falta de ella. Pero los hombres tememos esa oscuridad, nos asusta, como nos asustaba en la infancia la falta ausencia de la madre, o sus excesivas demandas que vivíamos como fascinantemente terribles, devoradoras como dice Colina 2006, ahí libramos nuestras primeras batallas; queremos retener al otro pensando que no podemos vivir sin él preferimos ahogarnos a enfrentarnos con nuestra soledad, y con nosotros mismos, a eso de lo que huimos, huimos de saber que vamos a morir, que somos seres para la muerte, que si estamos vivos, morimos a cada momento, con cada encuentro, con cada despedida, morimos, porque estamos vivos, otros eligen morir en vida, no saber de ellos, manipularse, engañarse, todo con tal de no sentirse vivos, con heridas asustados, (Colina)

Eso es en mi opinión la tarea individual a realizar y para concluir sin un sabor amargo, recuerdo las primeras líneas de la poesía Viaje a Itaca de konstantin kavafis “Cuando emprendas tu viaje hacia Itaca, debes rogar que el viaje sea largo, lleno de peripecias, lleno de experiencias.....”

Carmen Gascón
Valencia 2-10-2011

BIBLIOGRAFÍA:

Baumman
2003 2011 Amor líquido Fondo de cultura económico

Colina F.
2006 Deseo sobre deseo Cuatro Ediciones

Freud, S.
1981 Obras completas. Biblioteca Nueva

Fromm, E.
1990 el arte de amar Paidós

Naranjo, C.
2010 La mente patriarcal Integral

Platon
1937-1988 Diálogos El Banquete, ó del amor Colección Austral Espasa

Rollo, M.
2011 Amor y voluntad Gedisa editorial

Yalom, I
Psicoterapia existencial

Yonteff, G.
1997 Proceso y dialogo en psicoterapia gestáltica Cuatro Vientos editorial

 

Sarri nº4 - lonja- (Bidezabal) Algorta / T.94 491 03 37