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CONGRESOS:

SIMPOSIO FEAP- SAN SEBASTIAN
2008-09-27

PRECAUCIONES DEL TERAPEUTA DE NUESTRO PAIS RESPECTO A SUS ACTITUDES Y VALORES, CUANDO ATIENDE A EXTRANJEROS INMIGRADOS.

Autor:
Carmen Gascón- AETG (Asociación Española de Terapia Gestalt)

Resumen del contenido: Para responder a este título, voy a hacer un pequeño recorrido por autores clásicos, tanto de la sociología como de la antropología; sabemos que el fenómeno de la inmigración, es un hecho social, que también responde a la evolución de la especie, el hombre en cierto sentido siempre ha sido emigrante, como nos señala Enzesberger en su libro, “ la gran migración”, y por otro lado lo psicológico, está bien enredado con lo social y lo antropológico, digamos que los tres giran como en una banda de Moebius. Pretendo pensar un poco más el fenómeno que nos atañe a todos, para poder después pensar la posición de conviene tener al profesional cuando trabaja con pacientes que plantean una problemática personal con el telón de fondo de la inmigración (terapias individuales) ó con grupos tanto sociales como particulares de trabajo con inmigrantes. Creo que las orientaciones particulares de cada escuela son la última pincelada, pero que algo de la posición desde la que se escucha conviene que vaya más allá de las escuelas, a un ámbito más general.

Para responder a este título, voy a hacer un pequeño recorrido por autores clásicos, tanto de la sociología como de la antropología; sabemos que el fenómeno de la inmigración, es un hecho social, que también responde a la evolución de la especie, el hombre en cierto sentido siempre ha sido emigrante, como nos señala Enzensberger en su libro, “la gran migración”, y por otro lado lo psicológico, está bien enredado con lo social y lo antropológico, digamos que los tres giran como en una banda de Moebius. Pretendo pensar un poco más el fenómeno que nos atañe a todos, para poder después pensar la posición de conviene tener al profesional cuando trabaja con pacientes que plantean una problemática personal con el telón de fondo de la inmigración (terapias individuales) ó con grupos tanto sociales como particulares de trabajo con inmigrantes. Creo que las orientaciones particulares de cada escuela son la última pincelada, pero que algo de la posición desde la que se escucha conviene que vaya más allá de las escuelas, a un ámbito más general. Empezamos por definir fenómeno social y pretendemos también definir ciertos conceptos como etnográfico, racismo, multiculturalidad, prejuicios, valores, identidad, yo...

En relación a la inmigración, como ya hemos dicho, lo social y lo personal se presentan como en un banda de Moebius, inextricablemente unidos, con límites difícilmente separables. Se puede acudir a Bruner, en la lectura de “Actos de significado”, para recoger que la dimensión social no corre paralela a la psicológica, sino que está constituido por ella. Bruner así mismo, nos lleva a hacernos muchas preguntas, ¿Hasta donde..lo interno, lo externo, lo social...?, preguntas que también encontramos en Moscovici, en Psicología Social, quien nos pone un poco el mapa, al hablar de la necesidad de entender de donde venimos como grupo social para poder responder hacia donde vamos.

No es mi intención extenderme sobre sociología en este contexto, sin embargo me parece que no se puede entender bien el uno por uno (paciente-inmigrante-terapeuta) de los pacientes que recibimos, que vienen de otros países, si no hacemos un poquito de historia, dado que ellos vienen con su historia personal pero también con la historia del país del que tuvieron que marcharse por que no les daba de comer y llegan a otro país, que tiene además otra cultura y por el que esperan ser acogidos. Cuando nos encontramos con el paciente, queremos saber cual es su historia personal, para poder situarnos ante él y ante su demanda, pero con los inmigrantes nos vamos a encontrar con dos historias, la suya como individuo y la de la situación social de su país de origen y que le llevo a emigrar y también la situación social del país que le está acogiendo ahora.

No va a ser lo mismo que intentemos definir identidad, si excluimos las concepciones de la sociología, aunque es verdad que es difícil obviarlas; si pensamos en el tan traído ““nosotros”- “ellos””, el etnocentrismo tan propio de nuestra cultura, nos guste ó no, no es tan fácil salir de ahí, como más adelante reflejaré con un chiste que el mismo Enzesberger nos deja en “la gran migración”, por un lado tenemos nuestros bonitos ideales racionales, pero por otro tenemos nuestro corazoncito limitado. ¿Estamos preparados para escuchar a un otro diferente?; nosotros mismos nos soportamos con dificultad en nuestras diferencias, e incluso en nuestros diferentes paradigmas podemos estudiar el fenómeno del etnocentrismo; ¿Cómo entonces poder escuchar a otro tan radicalmente diferente?

Sociólogos como Tajfel, nos recuerdan que la identidad social se encuentra en la pertenencia a grupos sociales y por otro lado no podemos olvidar que “nuestro paciente”, no es un ser aislado, viene definido por “su situación”, ”su lugar de origen”, “su historia familiar.””.......”, y por su grupo. No va a dar tiempo en este trabajo de entrar a profundizar en estas cuestiones, pero no quería dejar de señalarlas, para poder construir un buen mapa que oriente nuestro trabajo ampliamente. Los estereotipos, con los que atribuimos características psicológicas generales a grupos, surgen de los procesos de categorización y de un intento humano de ordenar lo diferente; lo malo es que los tenemos bien interiorizados y los usamos como mapa cuando estamos despistados, es algo innato en el ser humano, buscar referencias ante lo desconocido, primero referencias en su interior, luego en el exterior. Cuando constituimos nuestra identidad, en términos psicológicos, lo hacemos por relación a “...que dice mamá que soy”, “que dice papá que soy..” “ que quieren de mi” “como me definen”....estoy refiriéndome a nuestra más tierna infancia. Pero volvamos al etnocentrismo, que trae consigo el efecto del espejo, ósea los grupos tienden a percibirse con las mismas características, aunque invertidas “los buenos”,” los malos”.

Goffman, saca del teatro la definición del “yo” como resultado de la construcción de la estructura social en la que nos incluimos y de los rolles representados por otros interlocutores y según los contextos; así siguiendo con lo anterior podemos imaginar como vamos construyendo el yo y la identidad.

Ahora bien, vivimos en la era de la globalización, Chomsky le da el termino de “aldea global”, ahora sabemos muchas cosas en el mismo momento en que ocurren, demasiado saber que paradójicamente no nos da saber sobre lo que no sabemos: ¿quién es el otro?; Creer que sabemos nos calma el miedo, nos da ciertas garantías, pero nos da también demasiadas ideas preconcebidas sobre lo que hay que hacer...Intento proponer un mapa para poder abandonarlo y permitirnos no saber para poder escuchar al otro en su diferencia; Ya Freud señalaba en su obra Psicoanálisis profano, que la actitud del terapeuta al ponerse ante un caso debía parecerse a la de un arqueólogo ante un hallazgo, dejando que sea el hallazgo quien le hable, ser curioso, abandonar por un rato lo que sabemos. A este respecto David Boadella, me comentaba hace ya muchos años, después de un curso con él, que no se puede consultar el mapa mientras se conduce, pero que es de estúpidos no llevar mapa cuando se viaja por lo desconocido, ósea dos formas de hacer independientes. Y en este sentido merece la pena leer la obra de Barley “el antropólogo inocente”, divertida obra, en la que presenta su trabajo de campo, y que nos ayuda con su experiencia a ver la necesidad de ser humildes cuando se está ante una cultura diferente, a dejar caer las máscaras del saber, para dejarse enseñar por ellos y mirarlos como si fuera la primera vez que los vemos.

En este sentido, creo que el uso de técnicas en el trabajo terapéutico es un tema delicado, dado que las acciones tienen sentido en un contexto, las cosas significan algo para alguien, pero no pueden significar lo mismo para otro. Una creencia no se puede separar del conjunto de creencias y de maneras de hacer del cual uno es parte, de aquí podemos pensar una máxima gestáltica que dice “el todo es más que la suma de las partes” Voy a revisar la obra de un gran escritor, con una basta y polémica obra, para recrearnos un poco y aprender bastante de alguien que define desde su propia historia la identidad de una manera que ensancha horizontes, Pág. 9 Maalouf 2005, “......lo que hace que yo sea yo y no otro, es ese estar en las lindes de dos países, de 2 ó 3 idiomas, de varias tradiciones culturales, es eso justo lo que define mi identidad”, y yo añado que es eso justo lo que nunca debe olvidar un terapeuta que recibe paciente inmigrantes. El nos ayuda a pensar como la identidad no es nunca la misma en dos personas, si no la suma de todos los elementos que la han conformado y como ya antes señalábamos la suma es algo más que la suma matemática.

No hay una pertenencia fundamental, por el hecho de pertenecer a una raza ó a una religión; y es simplista para este autor creer que la identidad se reduce a una sola pertenencia, aquí la idea de la pertenencia nos llevaría al etnocentrismos de nuevo, creer que pertenecer a ciertos grupos es ser superior....tenemos muchos ejemplos de ello a lo largo de la historia, desde los curas que iban a cristianizar salvajes para salvarlos, destruyendo su cultura y sus tradiciones por no ser verdaderas, a Hitler en la segunda guerra mundial, parece difícil salir de ahí, si pensamos que el propio inmigrante ya nos considera superiores al venir aquí y dejar su país. También Maalouf, nos lleva a pensar que cualquier cultura si ve amenazado por el otro cualquier aspecto de su identidad, se aferra a ello y lo sobrevalora para defenderlo (lo vemos en el uso del velo) tenemos entonces que esos rasgos se van a ponderar en la relación con el otro, que por un lado es un anfitrión y por el otro quiere quitarnos algo propio; no podemos no pensar esto como el conflicto que muchas veces vemos en los adolescentes en la relación con sus padres, así lo individual y lo social no tienen lecturas tan disonantes.

Los juicios llevan a convicciones profundas y se instalan como prejuicios que nos van a proveer de unas gafas con las que miramos, no olvidemos que en la identidad también se encierran valores, que vienen de la familia en primer lugar y en estos valores se transmiten no solo creencias, ritos, etc, si no rencores y prejuicios, que luego en el encuentro social, generarán las primeras heridas, que determinarán actitudes en relación a la pertenencia y a la jerarquía, volvemos al etnocentrismo “nosotros-ellos” y a la radicalización de posturas que por el miedo están ya ocurriendo, recordemos los incidentes de Paris el pasado invierno, dando lugar a juegos perversos, nosotros superiores, ellos inferiores ó desde ellos, nosotros victimas inocentes, (Paris, Almería...) ellos culpables. Convendría definir bien conceptos como identidad, va a costar un consenso, entiendo que cada corriente de la psicología tienen sus matices en este sentido, yo misma desde la gestalt, tendría que pensar más en las emociones que genera ó reprime mi paciente para poder entender algo de quien es él, y por otro lado decimos alegremente quienes somos, creyendo tener un referente claro y normalmente no tenemos mucha idea de quien somos en realidad. En este sentido recurrir al precioso libro del filósofo Comte-Sponville “Pequeño tratado de las grandes virtudes” para reflexionar un poco a fondo los valores sería de gran ayuda.

Hasta podemos pensar que el terapeuta tenga un trabajo profundo de si, que sería lo que le permitiría dejarse enseñar por el inmigrante que recibe como paciente. Maalouf, Levi-Strauss, Clastress, nos presentan la co-existencia de mundos con contextos sociales y culturales muy diversos, en los que los más débiles se ven atrapados por los que llevan el bastón de mando; nuestro paciente deja un país con una problemática y llega a un país que el mismo sitúa como superior ¿Cómo le afecta esto? ¿Qué tiene que negar de si, de sus orígenes, de su cultura, para adaptarse?¿A que coste emocional?¿No es, por algo de ese coste, por lo que viene a visitarnos? Como no darle la razón a Levi-Strauss cuando señala como un peligro que se pierdan las diferencias culturales por la aculturación. Nuestro occidente quiere ser la “civilización”, y esto es ya una posición etnocéntrica y genera racismo, según este autor, que no es otra cosa que la concepción que parte de la premisa de la inferioridad moral e intelectual de los otros; A veces pensamos que nosotros no somos racistas, que somos seres evolucionados, con buen conocimiento de nosotros mismos y por ende cualificados, sin embargo Enzensberger nos relata en las primeras páginas de su libro “la gran migración” un pequeño cuento-chiste en el que resulta difícil no verse reconocido y que voy a intentar resumir: Resulta que en un tren coinciden dos personas en un mismo compartimento y dado que sólo van ellos dos, cada uno se acomoda, haciendo uso de todo el espacio restante, pero en la siguiente estación entran dos nuevos pasajeros, los viejos les miran y con desgana recogen todas las cosas que habían estirado en los asientos vacíos y miran a los nuevos como extraños que les quitan algo, los nuevos se acomodan y los cuatro se reagrupan de mala gana, sin embargo en la siguiente estación vuelven a entrar dos ocupantes más, los que faltaban y en este caso son los últimos recién llegados los que miran mal a los nuevos y de mala gana les hacen un sitio, este pequeño relato no nos es tan ajeno, yo misma lo suscribo, cuando viajo en avión me encanta que no viaje nadie a mi lado y poner en ese asiento mi maleta de trabajo y si en algún momento viene el pasajero de ese asiento, tengo que reconocer que me molesta tener que poner mis cosas en mi sitio y cederle el asiento, en fin que quizás todos somos racistas en un lugar escondido de nuestro corazoncito, conviene recordarlo y ser humildes y por ello prudentes fuera de los ideales que nos hayamos construido sobre nosotros mismos.

Pareciera que estuviéramos pensando en cultura como algo cerrado y sin embargo todas las culturas se desarrollan más en el intercambio con los otros ¿Cómo salir de esta paradoja? Levi-Strauss habla de la tolerancia dinámica, no me parece mal, sin embargo Geertz habla de mirar al otro y obtener de él y de la distancia que nos separa una respuesta sobre nosotros mismos; esto recuerda lo que comentábamos antes de dejarnos enseñar por el que nos viene a pedir ayuda, creo que la gestalt subscribe bien esta posición y también cualquier otra disciplina de la Psicología humanista , hasta el propio Freud ya la sostuvo. No está realmente tan separado el tratamiento individual del tratamiento social, el mapa que venimos construyendo nos ha estado llevando de un al otro todo el rato.

En relación a los peligros, conviene señalar que a menudo damos demasiadas cosas por sentadas y trabajando con personas de otras culturas (aunque podría ser algo general) hay que cuidar de no mezclar significados, voces emisoras y receptoras, cuidar de escuchar los diferentes usos de los conceptos que van a estar tocados tanto por la subjetividad como por la diferencia cultural. Vivimos en una necesidad de orden y de cambios constantes, en un pretendido orden, en un constante “movimiento en busca del equilibrio”, lo mismo que ocurre en lo individual ocurre en lo social, también la sociedad se mueve entre dos polos en el así llamado cambio social, estos polos son el orden y el caos, Eros y Tanatos o pulsión de vida, pulsión de muerte (Freud); la Gestalt (fenomenología) lo denomina la figura y el fondo intrínsecamente unidas y sin poder existir la una sin la otra. Esta idea nos permite situar cualquier comportamiento social en el mismo eje, entre el desorden y el orden social. Verlos como indisociables es lo único que permite resolver la paradoja. Fuera del ideal de un mundo feliz, hay lo que hay, orden y caos. El orden va a dar continuidad y coherencia a la experiencia compartida de lo social.

La sociedad sigue un determinado orden a través de valores, normas, estilos… que ayudan a mantenerlo y aunque el cambio (movimiento) nos caracteriza a los humanos, las pautas permiten resituar el caos, tener un marco desde el que leerlo (Freud, Tótem y tabú).

Tan unido a la experiencia individual está el caos y el orden como los pronombres lo tuyo y lo mío.....raíz de la mayoría de los conflictos, recordemos a Enzensberger.

En relación a lo social, Comte nombra los dos movimientos que impulsan a la sociedad como desorganización y organización, que van a dar lugar a dos ópticas diferentes; estática social y dinámica social.

Ya hemos señalado el orden como no estático y dado que alude a estructura podemos pensarlo como con crisis, alteraciones y lo que vamos a llamar nuevas formas de lo social.

La persona y la sociedad intentar encontrar un equilibrio, y es lo que acontece en ese encuentro, lo que intenta regular el orden social. Se va a servir para ello de lo que va a llamar agentes de socialización; la familia, la educación, la religión, el trabajo… todos estos agentes, algunos más primarios que otros, van a contribuir a la construcción e interiorización de los valores, que luego se van a poner en juego y sentenciar de una forma u otra el encuentro con lo social.

Justo el tema de la inmigración que nos ocupa lo tendríamos que situar en lo que desborda, lo que no entra, lo que no encaja en el orden social; para eso tenemos el concepto discriminación, como una fisura en el orden social, incluyendo aspectos que esta situación genera y que también se sitúan en esta misma fisura, marginalidad, desempleo, discriminación… pudiendo llegar a radicalismos. De ahí que nuestro tema toque esa ruptura. Discriminación, xenofobia, nos lleva a volver a apoyarnos en Enzensberger para señalar que la complejidad de este tema subyace ya en el inconsciente individual sea cual sea el grupo de pertenencia.

Vemos el conflicto como algo que surge en lo individual ante la dualidad que presenta su propia necesidad y la demanda del exterior; dos necesidades con una difícil renuncia dado que en algunos momentos ambas se pueden vivir como “vitales”.

Vamos a definir conflicto como tensión, hostilidad, lucha, violencia…. Y vamos a ver cómo todo esto puede estar afuera o adentro o dicho de otro modo: manifiesto o latente, y también vamos a situarlos en dos contextos diferentes; contextos funcionales que van a ser las acciones y roles que se complementan (familia, equipos…) y contextos de interdependencia, donde las acciones de uno, son sólo condición pero no complemento.

A veces la adecuación de los conceptos está como metida con calzador; no cabe duda de que por un lado sirven para leer el momento histórico, pero por otro lo “emocional” desborda y obliga a separar lo cognitivo de lo emocional, tarea que puede ser utópica. Bueno, siendo optimista nos podríamos volver a servir de las teorías estudiadas, para pensar que lo emocional sería lo que va a quedar en el conflicto latente y lo manifiesto lo que los conceptos describen; volvemos un poco a la paradoja inicial orden – caos – orden. Para concluir nos vamos a apoyar en un artículo de Miret Magdalena que leí hace un tiempo y que ahora no puedo recordar el título, pero sostiene que España y el mundo necesitan un psicoanálisis valiente, que meta el cuchillo en los entresijos que se ocultan tras las bonitas palabras; bonitas palabras a las que tienden mucho los estados actuales o sus representantes que no quieren saber del conflicto latente. Esto es extensivo a cualquier vía de la psicoterapia en la que nos movemos, en nuestro caso el humanismo.

Terapia al individuo y a los entresijos sociales, resulta delicado pensar en nuestro paciente fuera del marco social en el que luego de su trabajo con nosotros va a seguir viviendo y en el que tiene que conseguir encontrar su lugar sin renunciar a su particularidad.

Carmen Gascón
Septiembre 2008

BIBLIOGRAFÍA:
Barley, M..
- El antropólogo inocente.
- Anagrama 2005.

Bruner, J
-Actos de significado
- Alianza editorial

Clastres, P.
- Investigaciones en antropología política.
- Gedisa 2001

Comte-Sponville
- Pequeño tratado de las grandes virtudes
- Paidos 2005

Enzensberger, H.M.
- La gran migración
- Anagrama 1992
- Migajas políticas
- Anagrama

Freud, S.
- Psicología de las masas y análisis del yo
- Psicoanálisis profano
- Nuevas lecciones introductorias al psicoanálisis
- Tótem y tabú
- Obras completas
- Biblioteca Nueva

Geertz
- La interpretación de las culturas
- Gedisa 2003
- Los usos de la diversidad
- Paidos 1999

Maaouf, A
- Identidades asesinas.
- Alianza 2005.

Miret Magdalena, E.
- La vuelta a los valores
- Espasa 2007

Moscovici
- Psicología Social I
- Paidos

Torregrosa, J.R. y otros
- Estudios Básicos de Psicología Social
- Hora

Velasco, H.M. (comp.)
- Lecturas de antropología social y cultural
- Cuadernos de la UNED 1993

 

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